Su enorme generosidad me ha salvado la vida

A Luis José se le vino abajo el mundo cuando le diagnosticaron leucemia. Sin embargo, gracias a DKMS encontró a su ‘gemelo genético’, una persona anónima dispuesta a donar células madre para salvarle la vida.


Luis José Mejías vivía una vida completamente normal cuando recibió la noticia más aterradora de su vida. Casado, con cuatro hijos y con un buen trabajo como ingeniero eléctrico, se consideraba afortunado porque nunca había estado enfermo. Pero de pronto, empezó a sentir unos leves síntomas de cansancio; el diagnóstico vino tras unas pruebas médicas: tenía leucemia. Tras una primera fase de desesperación, Luís José logró ver la luz al final de túnel cuando le comunicaron que habían encontrado su “gemelo genético”, una persona anónima dispuesta a donar células madre para salvarle la vida. Tres años después, aún se emociona cuando cuenta cómo fue todo el proceso.

"Cuando me diagnosticaron leucemia  inicié enseguida  un tratamiento basado en sesiones de quimioterapia. Paralelamente se puso en marcha la búsqueda de un donante de médula ósea compatible”, explica. Como muchos pacientes, a medida que pasaba el tiempo y no encontraba donante, su preocupación iba en aumento. Luis José detalla los pasos que siguió:  “El doctor nos recomendó recurrir a la red mundial a través de DKMS Alemania por su prestigio y por el gran número de donantes con los que contaba."

Y entonces, un día sucedió ‘el milagro’: “De repente, llegó la noticia que más esperaba y me comunicaron que había hasta tres potenciales donantes que podían convertirse en mi “otro yo”, dándome la oportunidad de superar la enfermedad. Desde DKMS se gestionó mi caso con gran rapidez, estudiando y seleccionando el mejor donante para mí. “

Su enorme generosidad me ha salvado la vida A Luis José se le vino abajo el mundo cuando le diagnosticaron leucemia. Sin embargo, gracias a DKMS encontró a su ‘gemelo genético’, una persona anónima dispuesta a donar células madre para salvarle la vida.

Afortunadamente, el donante compatible contactado por DKMS aceptó enseguida. Luis José confiesa que el proceso “fue mucho más sencillo de lo que había imaginado y afronté la recuperación con todo el optimismo y el apoyo de mi familia.”

Ahora ya han pasado casi tres años de su trasplante y su vida poco a poco ha vuelto a ser la de antes. Cuando se refiere a su donante, sólo tiene palabras de agradecimiento, que las hace extensivas a todas las personas que voluntariamente se ofrecen como donantes: “Estaré eternamente agradecido a toda la gente que estuvo conmigo en esos momentos y, especialmente a mi donante, por su enorme generosidad: me ha salvado la vida“.

 

*Consulta el artículo publicado el 1 de junio de 2016 por El País haciendo click aquí.