Natalia, una feliz donante de médula ósea

07/09/16

"Donar médula no es peligroso, ¡cualquier persona puede ser un superhéroe!”

Natalia es una joven polaca de 23 años que tiene dos grandes pasiones: ayudar a los demás y viajar. Este verano, su cruzada personal ha sido la de concienciar al máximo número de personas sobre la importancia de ser donantes de médula ósea. Con este objetivo en mente ha realizado el Camino de Santiago, para demostrar, además, que la donación no implica ningún riesgo y animar así a más personas a que se hagan donantes.

Natalia, donante de médula ósea - Natalia en Santiago
Natalia, en Santiago de Compostela.

La vinculación de Natalia con la donación de médula se remonta al 2010, cuando inició un voluntariado de dos años en la unidad de oncología infantil del hospital de su villa natal, Bydgoszcz. Durante ese tiempo, vivió de cerca las duras experiencias de muchos niños y niñas enfermos de cáncer de sangre y pudo ver de primera mano el lado más terrible de la leucemia. En este sentido, recuerda especialmente a un niño de cuatro años con el que una tarde jugaba a adivinar una palabra que empezaba por la letra “L”. “¡Leucocito!” respondió de inmediato el pequeño al dar con la primera palabra que le vino a la mente. Natalia se quedó horrorizada: “¿Por qué un niño de cuatro años tiene que conocer esta palabra?”, se preguntó.

Esta y otras muchas situaciones le hicieron ser consciente de la importancia de la donación de médula ósea, puesto que para muchos enfermos era su única oportunidad de curación. A raíz de esta experiencia, Natalia tomó una firme decisión y, en el año 2012, dio el paso para registrarse como donante de médula a través de la Fundación DKMS, en Polonia.

Su oportunidad para salvar una vida

El tiempo pasó y no fue hasta febrero de 2016, período en el que se encontraba trabajando como “au pair” en París, cuando tuvo la oportunidad de donar. Había un paciente que necesitaba un trasplante y ella era la persona más indicada, por lo que no dudó ni un segundo en acceder a la donación. Más tarde supo que su médula había sido trasplantada a un niño de 3 años.

Este hecho impactó en su vida hasta tal punto que decidió compartir su experiencia y hacerla extensible al máximo número de personas con el objetivo de crear conciencia. Por ello su caso salió en varios medios de comunicación locales en Polonia que se hicieron eco de su historia.

Natalia cree que si la gente entendiera el proceso de donación habría más donantes. Por eso, su voluntad es desmitificar la intervención y explicar que donar médula “es muy sencillo y no tiene efectos secundarios”. Según afirma, “solo hace falta sentir la ilusión de donar vida y el agradecimiento profundo del que la recibe”.

Natalia, donante de médula ósea - Natalia con los niños - solo hace falta sentir la ilusión de donar vida y el agradecimiento profundo del que la recibe
Natalia se hizo donante de médula ósea tras colaborar en un hospital infantil.

La Fundación Pompa

Para aportar su grano de arena, recientemente empezó a colaborar con la Fundación Pompa en Polonia, que recauda fondos para apoyar a niños diagnosticados con leucemia del Centro Clínico de la Universidad de Gdansk; su programa de ayuda al paciente incluye, entre otras, acciones como la compra necesaria de equipos y formaciones para profesionales médicos, además de ofrecer recursos terapéuticos de ocio para los pequeños y dar apoyo psicológico a los niños ingresados y a sus familias.

Una de las primeras acciones que Natalia ha realizado como voluntaria de esta fundación es hacer el Camino de Santiago con el objetivo de dar a conocer a la entidad y recaudar fondos. Además, mediante esta iniciativa que ha llevado a cabo durante los meses de julio y agosto, Natalia quiere demostrar también que está en plena salud, llena de energía y que la donación de médula ósea no le ha afectado lo más mínimo. Por ello, tiene la esperanza de que su iniciativa ayude a aumentar el número de donantes de médula y, a su vez, incrementar la probabilidad de trasplante en pacientes con cáncer de sangre. “Mi intención es demostrar y ser un ejemplo real de que la operación para donar médula no es peligrosa. ¡Cualquier persona puede ser un superhéroe!”, afirma risueña.

Natalia, donante de médula ósea - Natalia peregrina Camino de Santiago
Ser donante de médula ósea no le he impedido andar 40 km diarios.

Natalia inició el Camino del Norte el pasado 12 de julio en Bayona, llegando a Santiago de Compostela el 14 de agosto, el 19 a Finisterre y el 20 a Muxía, fin de la Ruta Jacobea. Confiesa no haber tenido ningún problema con la intervención derivada de la donación de médula, pero sí con un tobillo… y es que 40 días de ruta y más de 1.200 kilómetros recorridos a pie dan para muchas anécdotas y experiencias. Esta incansable viajera asegura que el camino le ha aportado más conocimiento de sus propios límites y una mayor conexión con su cuerpo. Tras haber caminado algunos días más de 40 kilómetros diarios, tiene la sensación de que “todo es posible” y que, sin duda, el camino le ha hecho “más fuerte”. Por supuesto, no ha perdido la ocasión de compartir con todos los peregrinos que ha encontrado su misión: convencer al máximo de personas de que donar es dar vida.

Natalia, donante de médula ósea - Natalia en Muxía, fin de la Ruta Jacobea
En Muxía, fin de la Ruta Jacobea.

Desde el 24 de agosto, Natalia ya está de vuelta en su casa, en Polonia, agotada pero feliz. Durante el camino recibió la fantástica noticia de que había sido aceptada en la facultad de medicina, el primer paso para cumplir otro de sus grandes sueños: ser médico. Después de haberlo intentado en tres ocasiones sin suerte, prometió teñirse el pelo de verde si lo conseguía. Y, como demuestra en la foto, ¡ha cumplido su promesa!

Natalia, donante de médula ósea - Sus grandes sueños: ser médico. Después de haberlo intentado en tres ocasiones sin suerte, prometió teñirse el pelo de verde si lo conseguía
Su misión es conseguir el máximo número de donantes de médula ósea.

Estamos convencidos de que con su entrega, fuerza y pasión, Natalia podrá ayudar a muchas más personas con cáncer de sangre. ¡Muchas gracias por todo tu esfuerzo!

Puedes seguir su evolución en su página de Facebook:

https://www.facebook.com/szalonafiona

También tiene un blog personal, donde comparte sus retos e inquietudes. Durante el intenso Camino de Santiago no ha tenido tiempo de escribir, pero confiesa tener mucho que contar…

http://szalonafiona.blogspot.com.es